El PP y C’s piden más financiación para el área de urgencias del Hospital Ernest Lluch

El Partido Popular y Ciudadanos presentan una moción para su debate y aprobación en el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Calatayud en la que solicitan fondos para la rehabilitación de las urgencias del Ernest Lluch. El Pleno se celebra el próximo lunes, 29 de noviembre.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha anunciado en el borrador del Presupuesto de la Comunidad Autónoma para 2022 una partida de 50.000 euros para rehabilitar las urgencias del hospital bilbilitano. Una cantidad insuficiente que no permite resolver las necesidades y deficiencias del centro.

El servicio de urgencias del hospital precisa de accesos adecuados para ambulancias, adaptación de espacios para personas con movilidad reducida o la creación de zonas con mayor privacidad para los pacientes, entre otras mejoras. Por ese motivo, sería conveniente su rehabilitación integral o la construcción de un nuevo edificio que ofrezca un mejor servicio a los pacientes. «Una actuación que en ningún caso puede completarse con una partida de 50.000 euros en las cuentas autonómicas», incide el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda.

Las necesidades de inversión que precisa el Ernest Lluch no son una demanda nueva. De hecho, en el Ayuntamiento de Calatayud, la Diputación Provincial de Zaragoza y las Cortes de Aragón se han debatido con anterioridad distintas propuestas que solicitaban la rehabilitación del centro, la dotación de una Unidad de Cuidados Intensivos, sus necesidades de personal, etc.  Esta demandas no han llegado solo desde las instituciones, especialmente han sido los usuarios del centro y la población de las comarcas que dependen del hospital quienes han solicitado mejoras en el servicio que reciben.

El hospital Ernest Lluch abrió sus puertas en mayo del 1985 pero desde entonces las necesidades de la población, las características de la medicina y las dinámicas de trabajo hospitalarias se han transformado. Sin embargo, estos cambios no han llegado al mismo ritmo a sus infraestructuras, que en la actualidad se encuentran deterioradas.